miércoles, 11 de junio de 2008

QUE ES MEDITAR Y COMO EMPEZAR EN ELLO

“La meditación es el punto de paz para la mente y la luz para la conciencia” (Abel Desestress) SI REALMENTE quieres llegar a conocer la verdad, de que significa meditar o comprender la meditación, debes en primer lugar dejar la mente a un lado, dejar la religión, y dejar a tus Santos y Dioses en paz Ni el Corán, ni la Biblia, ni el Tora ni ninguna “escritura sagrada” te serán útiles. Las escrituras no te servirán de nada. Tampoco te servirá de nada irte al Himalaya. Sólo hay una cosa que te puede ayudar: empezar a ver las cosas sin la mente. Cuando mires a una flor, no permitas que la mente diga nada. Sólo mírala. Será difícil debido a tu viejo hábito de interpretar. Siempre estás interpretando, y las interpretaciones difieren. Las interpretaciones dependen de la mente. Cómo ves las cosas depende de ti, no de las cosas. A no ser que llegues a un punto en el que abandones la mente interpretativa y veas directamente, inmediatamente, la mente es tu mediador. Te trae las cosas distorsionadas, te trae las cosas mezcladas con interpretaciones. No son puras. Así que la única forma de alcanzar la verdad es cómo aprender a que tu visión sea inmediata, cómo abandonar la ayuda de la mente... Esta gestión de la mente es el problema, porque la mente sólo puede crear sueños. Y puede crear sueños maravillosos que pueden emocionarte. Y a través de esa emoción el sueño empieza a parecer la realidad. Si te emocionas demasiado, estás intoxicado, ya no estás en tus sentidos; lo que ves entonces es una proyección tuya. Y hay tantos mundos como mentes, porque cada mente vive en su propio mundo. Puedes reírte de la estupidez de los demás, pero hasta que no empieces a reírte de la tuya propia no serás capaz de convertirte en un Ser natural, el hombre de la verdad. Entonces, ¿qué hay que hacer? Inténtalo con pequeñas cosas: no hagas intervenir la mente respecto a ellas. Cuando mires a una flor, simplemente mira. No digas: « ¡Qué hermosa! ¡Qué horrible!». ¡No digas nada! No pongas palabras, no verbalices. Simplemente mira. La mente se sentirá incómoda, intranquila. La mente quisiera decir algo. Simplemente dile a la mente: « ¡Estate en silencio! Déjame ver. Sólo voy a mirar». Al principio será difícil, pero comienza con cosas en las cuales no estés muy involucrado. Será difícil mirar a tu mujer sin poner palabras. Estás muy involucrado, demasiado enganchado emocionalmente. Enfadado o enamorado, pero demasiado involucrado. Mira cosas que sean neutras: una roca, una flor, un árbol, la salida del sol, un pájaro volando, una nube flotando en el cielo. Mira solamente las cosas con las que no estés muy involucrado, con las que puedas permanecer desligado, con las que puedas permanecer indiferente. Comienza con cosas neutrales, y sólo cuando lo hayas conseguido muévete hacia situaciones cargadas emocionalmente. La gente empieza por situaciones cargadas; y fracasa, porque es casi imposible. A tu mujer, o la amas o la odias; no hay término medio. Si amas estás loco y si odias estás loco; de ambas formas vendrán las palabras. Es casi imposible no dejar que vengan, muy difícil, debido a la práctica constante de hablar. Dormido o despierto, cuando estás muy involucrado emocionalmente es difícil dejar la mente a un lado. La mente intervendrá. Así que, primero, observa las situaciones que no estén cargadas. Cuando tengas el sentimiento de que puedes mirar a ciertas cosas sin que interfiera la mente, entonces inténtalo con relaciones cargadas emocionalmente. Poco a poco, uno se va haciendo eficiente. Es como nadar: al principio tienes miedo, piensas que no vas a sobrevivir. Y has estado funcionando durante tanto tiempo con la mente que no puedes creer que puedas existir sin ella ni por un solo instante. ¡Pero inténtalo! Y estará iniciando el camino a una meditación de vida diaria. Osho “Buscar la felicidad, es encontrarse a sí mismo” (Abel Desestress